Desde mi casa, vi estos cielos – Vicente López (Bs.As.) Argentina –
Fue durante todo el año 1999 – Fin del milenio y del siglo XX – Fotografié todos los atardeceres del año – 365 días – Tomé aproximadamente 2000 fotos, de las que seleccioné 24 atardeceres que presentaron un mayor juego pictórico, y que presento en este sitio.
Durante todo el proceso de observación de los distintos juegos de color que se daban en el espacio, fueron surgiendo varias ideas, y la más atractiva fue acompañar con una poesía a cada foto; las poesías debían pertenecer a distintos poetas que hayan escrito sobre el tema.
Buscando en mi biblioteca, aparecieron las “obras completas” de Federico García Lorca, “El Crepusculario” de Pablo Neruda y otros de Paul Eluard.
Lo maravilloso fue encontrar algunas poesías que parecían haber sido escritas especialmente para algunos atardeceres que veremos en ésta página.
La idea surgió un día de diciembre de 1998; quería preparar un álbum con los atardeceres de un año completo, para entregárselo a mi hija como regalo. Los atardeceres que nos acompañaron durante varios años y que como ocurre generalmente, uno no los contempla haciendo una pausa en el día – bueno, yo iba a hacer esa pausa y se la transmitiría a ella –
Y ¿por qué los atardeceres y no los amaneceres que también se ven desde casa y que asoman allá en el río?
Tal vez la respuesta la encuentre en los poetas, en los músicos, en los pintores impresionistas, casi todos le rindieron tributo al atardecer - ¿Será por su melancolía, por esos colores teñidos de rojos, que algo tienen que ver con nosotros los humanos?
Puedo asegurar que esos momentos de la naturaleza se asemejan, y mucho, a lo que pasa en nuestras vidas. Cuantos más nubarrones, más se enriquecen los atardeceres, y siempre aparece el sol, aún después de una fuerte tormenta.
Las fotos así lo muestran.